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martes, 17 de junio de 2014

Cómo elegir el corrector de maquillaje

 
Hola Fashionistas sabían que el corrector es un producto que por supuesto no falta en nuestro estuche de maquillaje y es que ha resultado ser el mejor aliado para cubrir y ocultar todas las imperfecciones de nuestro rostro, ayudándonos a obtener un acabado radiante y espectacular. Son muchos los tipos de correctores que podemos adquirir, los hay de diferentes colores y texturas, por lo que a veces puede resultar un poco complicado dar con el más adecuado para nosotras. Por ello, en este post te damos algunos consejos que te ayudarán a elegir el corrector de maquillaje perfecto para ti.

*Pasos:
1. En el momento de elegir un corrector de maquillaje que se adapte a las necesidades específicas de nuestra piel debemos tener en cuenta una serie de factores claves para que el acabado final sea espectacular. Entre esos factores, encontramos que no todas podemos usar el mismo corrector para ocultar las imperfecciones de todas las áreas del rostro. Es normal que necesitemos aplicar un tipo de corrector para ocultar ojeras, rojeces, granitos, etc. y sobre este un corrector de maquillaje convencional del mismo tono que nuestra piel.
 


2, Como sabemos, en el mercado podemos encontrar correctores de un montón de colores pero, ¿sabes para qué sirve cada uno? Presta atención, porque cada color está indicado para un problema específico y para camuflar imperfecciones distintas:
  • Corrector beige: se usa para disimular ojeras, unificar el tono y dar luminosidad a la piel.
  • Corrector amarillo: indicado para tapar ojeras en tonos morados o lilosos.
  • Corrector verde: es ideal para ocultar rojeces en la piel o condiciones rosáceas, como granitos, cicatrices recientes o venitas.
  • Corrector naranja o salmón: se utiliza para aquellas ojeras que son más azuladas o grisáceas. También es excelente para tapar alguna sombra oscura de la parte superior de los labios.
  • Corrector lila: es ideal para camuflar imperfecciones en tonos amarillentos o de color marrón como cicatrices o manchas.

3. Para elegir el corrector de maquillaje más adecuado a tu tipo de piel también debes tener en cuenta su textura, ya que puedes adquirir correctores líquidos, cremosos, en barra, en polvo o en mousse.
  • Corrector en barra: ofrece una gran cobertura pero cuesta más de extender y puede marcar las líneas de expresión. Este es ideal para pieles jóvenes y bien hidratadas.
  • Corrector cremoso: ofrece una cobertura densa y funciona bien para ocultar imperfecciones profundas.
  • Corrector líquido: proporciona una cobertura media para tapar imperfecciones y ojeras. Es cómodo y fácil de aplicar pero no es adecuado para pieles grasas.
  • Corrector en polvo: es perfecto para ocultar imperfecciones en pieles oleosas.
  • Corrector en mousse: ofrecen una gran cobertura y una textura ligera que en contacto con la piel se convierte en polvo.

4. En cuanto al corrector de ojeras, es recomendable que te fijes en el tono de tu piel antes de elegirlo. Así obtendrás un aspecto natural y lograrás disimular las ojeras al máximo sin lucir un maquillaje artificial.
Así, para las pieles claras son preferibles los correctores beige, amarillos o rosa pálido. Por el contrario, las pieles más morenas deben escoger correctores en beige oscuro o en tonalidades melocotones.

5. Asimismo, para la zona del contorno de ojos te aconsejamos que elijas correctores de maquillaje de texturas ligeras. Son la mejor opción para evitar que el producto se cuartee en poco tiempo.


Crd: belleza.uncomo.com

*Nota: Bueno Fashionistas esperamos que les haya gustado el post, no se olviden de comentar y de enviarnos sus fotos de sus outfits, tendencias o manualidades a nuestro correo fashionshoot@outlook.com.pe y seguirnos en Twitter como @SomosFashiion.

martes, 22 de abril de 2014

Como Cuidar Nuestra Piel


Bueno e estado indagando por allí y se que la mayoría tenemos este problema que es el de tener nuestra piel descuidada, pues aquí unos consejitos para tener nuestra piel y nuestro rostro sano.

1) Limpieza: a la noche
Al final del día, es fundamental limpiar nuestro rostro para quitar los restos de maquillaje, las células viejas, la suciedad, el polvo y las bacterias. También, la higiene ayuda a que la piel se oxigene, al quitar las obstrucciones que podían tapar los poros. Luego de la crema de limpieza, lavarse con agua tibia (ni caliente ni fría).

2) Humectar: a la noche
Después de la limpieza, aplicarnos una loción o crema humectante, según el tipo de piel. La Academia Americana de Dermatología recomienda usar para la noche algún producto que contenga retinol, péptidos o factores de crecimiento, para reparar los tejidos.

3) Lavarse: por la mañana
Al comenzar el día, es necesario volvernos a limpiar la piel, para retirar las toxinas y la grasa eliminadas mientras dormimos. “Por la mañana, sólo necesitamos lavarnos con agua. No hay que excederse con la limpieza; si no, se corre el riesgo de quitar la capa lipídica natural de la piel”
 
4) Humectar: por la mañana
Luego de lavarnos la cara, la debemos nutrir, para que mantenga la humedad y elasticidad. Para ello, aplicamos una crema humectante o loción nutritiva en toda la cara y el cuello. Además de mantener la piel saludable, ayudará a tener un rostro luminoso y suave. Y a la vez, al humectar la piel, se estarán previniendo las arrugas.

5) Protector solar: antes de salir
Con la piel limpia y humectada, ya estamos casi listas para salir. Sólo falta un detalle: la protección solar. Aunque uno no se va vaya a tirar al sol, basta caminas unas cuadras o pararse en el patio a tender la ropa para que el sol nos queme la piel y deje manchas, además de correr el riesgo de contraer cáncer de piel. Elegir factor de protección 30, para arriba.

6) En caso de acné
Si tienes un granito, ¡no te lo toques! “Apretar los granitos puede dejarte una marca para siempre”, si se trata de un solo granito, se puede aplicar algún producto como ácido salicílico, que ayuda a secarlo. Pero, ¡jamás apretar los granitos! Además de las cicatrices, al tocarlos, ¡se pueden contagiar al resto de la cara!
 
7) La belleza, ¡entra por la boca!
Para tener una piel tensa, luminosa y sin arrugas, es fundamental la hidratación. No sólo de la misma piel. Es necesario tomar agua. Además, la dieta ayuda a que la piel tenga las vitaminas y nutrientes indispensables para mantener su elasticidad y firmeza. Agrega a tu alimentación más vegetales frescos, frutas, granos enteros y proteínas sin grasas.
 
8) Para las ojeras
Más comunes en las personas que duermen poco, las ojeras, tienen dos componentes: el edema (acumulación de líquido) y la pigmentación. Para aliviar el edema y desinflamar las ojeras, se pueden aplicar compresas de algún descongestivo, por ejemplo, té de manzanilla. Si el problema es la pigmentación, ¡consultar al dermatólogo!
 
9) Para tener una piel sana, ¡no exfoliar!
La proliferación de productos “exfoliantes” instaló en las mujeres la costumbre de exfoliar la piel a menudo. Pero para los expertos, esto es un error. “Las cremas con gránulos no exfolian y además irritan la piel”.

10) Hacer algo por la piel cada 12 horas
Para comprobar lo importantes que son los cuidados anteriores, la Academia Americana de Dermatología recomienda “no dejar pasar más de 12 horas sin aplicar algún tipo de tratamiento o producto para la piel (la pantalla solar es válida)”: limpiar, tratar, prevenir.

=> Mascarillas:

*Piel Grasa:
Puedes aplicar una mascarilla muy eficaz que te ayudará a controlar éste problema y lucir una piel hermosa. Mezcla dos cucharadas de miel, una cucharadita de jugo de limón y una cucharada de yogur natural sin azúcar. Aplica la mascarilla siempre con movimientos circulares ascendentes y deja actuar durante 20 minutos. Remueve con agua fría y notarás tu piel renovada.
Puedes realizar éste proceso una vez a la semana.

*Piel Hidratada y más Suave:
Mezcla una cucharada de miel, una cucharadita de germen de trigo y otra de harina de semillas de girasol, si no la encuentras sustituye por semillas de girasol molidas. Deja reposar la mezcla durante 5 minutos y luego aplica y deja actuar por 20 minutos. Remueve con agua tibia.
Las propiedades de la miel y las semillas conseguirán hidratar tu piel de forma efectiva.

 
 
*NOTA: Si tienes los ojos hinchados el mejor remedio casero es el té frío. Aplica dos compresas o pedazos de algodón previamente sumergidos en un recipiente de té muy frío durante 10 minutos. La mezcla de teína con el frío ayuda a desinflamar la zona para que luzcas como nueva o un par de rodajas de pepino o de patata. Aplícalas en la zona presionando durante algunos minutos y observarás los resultados positivos.




crd:uncomo.com

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